zinc

Zinc ¿Qué papel juega tan importante en nuestro sistema inmune?

Todos hemos escuchado hablar del Zinc, pero ¿sabemos en realidad lo que es el zinc, sus propiedades y beneficios?

Tener una dieta rica en minerales es esencial para mantener la salud. Pero entre tantos nutrientes, hay uno que tiene un papel destacado: el zinc. Este mineral es esencial para mantener nuestro cuerpo funcionando eficientemente, ya que protege de un gran número de enfermedades y ayuda a luchar contra otras que ya se asentaron en nuestros cuerpos.

El zinc es un mineral muy importante para nuestro organismo y lo obtenemos a través de la alimentación (en nuestro cuerpo está presente en cantidades muy, muy bajas) y su deficit puede acarrearnos unos graves problemas de salud. Es esencial para la regeneración de los tejidos y para la síntesis del ADN.

El zinc es importante para la salud del sistema inmunológico

El sistema inmunológico es la primera línea de defensa para combatir las enfermedades infecciosas y existen muchas maneras diferentes de fortalecerlo.

El zinc es un nutriente muy importante para que el sistema inmunológico se proteja de las infecciones virales.

Es esencial para que el sistema inmunológico funcione de manera adecuada, ya que, como la vitamina D, ayuda a regular la función inmunológica.

Las personas que no consumen cantidades suficientes de zinc son más propensas a sufrir la acción de agentes infecciosos, y por lo tanto, los pacientes pasan más tiempo con la enfermedad en comparación con los que tienen una ingesta adecuada de zinc.

El zinc también protege al organismo por tener una acción antioxidante, reduciendo la cantidad de radicales libres en el cuerpo. Este tipo de molécula afecta negativamente a las funciones de las células, lo que aumenta las posibilidades de desarrollar diferentes tipos de cáncer.

Además, aproximadamente 100 enzimas diferentes necesitan zinc para poder catalizar las reacciones químicas que mantienen las funciones celulares eficientes. Por lo tanto, el zinc juega un papel importante en nuestra inmunización, y ayuda a prácticamente la totalidad del cuerpo a funcionar mejor.

Beneficios del Zinc para nuestro sistema inmune

Entre todas las vitaminas y minerales con micronutrientes, es el que tiene mayor efecto sobre el sistema inmunológico. Es capaz de reducir la duración y gravedad de la gripe.

El mineral también está implicado en la actividad de más de 300 enzimas. Es esencial para la función apropiada de las células y participa en la síntesis y degradación de proteínas, carbohidratos y lípidos.

Por hacer un poco de historia comentar que en la década de los años 60 del siglo pasado se dieron cuenta que los pacientes con anemia por deficiencia de hierro respondían bien a los tratamientos que incluían suplementos de zinc. La mayor parte es absorbido por el intestino delgado y de allí es transportado al hígado que lo distribuye a los tejidos.

  • Es necesario para disponer de un sistema inmune fuerte y de un cerebro ágil: Aumenta la inmunidad frente a las infecciones bacterianas; que actúa contra 40 tipos distintos de virus incluidos los de la gripe, el catarro o el herpes ( en el caso del virus del catarro, impide que se reproduzca y que se adhiera a las mucosas con lo que la duración de esta dolencia se reduce en más de la mitad).
  • Beneficia el sistema cardiovascular: La presencia de zinc está conectada a unos vasos sanguíneos inferiores de sujeción. Ayuda a regular las sustancias que intervienen en el control de la presión arterial. También es esencial para reparar el daño de los vasos sanguíneos causado por la oxidación del colesterol LDL. Por lo tanto, disminuye el riesgo de aterosclerosis.
  • Ayuda a prevenir la enfermedad de Alzheimer: El zinc integra una enzima llamada superóxido dismutasa, que nos protege contra el estrés oxidativo. Cuando no está presente, el cerebro es muy vulnerable a la acción de los radicales libres, un factor que aumenta el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
  • Ayuda en la depresión: Se determinó que este nutriente mejora los cuadros de depresión, según investigaciones con mujeres jóvenes. Al parecer, facilita ciertas sinapsis (señales intercambiadas entre las neuronas), y esto ayudaría a eliminar los síntomas de intensa melancolía.
  • Controla la diabetes: El mineral tiene una estrecha relación con el almacenamiento y la liberación de la insulina. La deficiencia de zinc acelera el proceso de resistencia a esta hormona, que nos deja más propensos a la diabetes. Además, la administración de suplementos de este mineral ha demostrado tener un impacto positivo en el control de la retinopatía diabética – en la que el portador de la enfermedad tiene su visión amenazada.
  • Excelente para embarazadas: El zinc es tan crucial en la etapa del embarazo que se eleva la recomendación de consumo: de 11 a 13 miligramos por día. El déficit de esta sustancia puede causar infección intrauterina, interrumpir el desarrollo fetal y contribuir al bajo peso del bebé al nacer. El zinc podría ayudar a “mantener” el niño en el vientre materno hasta la semana 40 del embarazo, cuando su pequeño cuerpo está ya listo para enfrentar el mundo.
  • Ayuda en el proceso de curación: La deficiencia de zinc afecta la reparación de los tejidos cortados. Esto es porque el zinc participa en la producción de colagenasa, la enzima responsable de la producción de colágeno – una especie de cemento de la piel. No es de extrañar que los ungüentos para la curación se hagan con esta sustancia.
  • Desempeña un papel muy importante en el desarrollo del sistema óseo, sistema nervioso y sistema reproductivo: ayudando a estos en su desarrollo y combatiendo degeneraciones y fortaleciéndolos  en la edad adulta.
  • También tiene un papel muy importante  en la piel, uñas y cabellos: su falta provoca caída del cabello y envejecimiento prematuro de la piel.
  • Es un potente antioxidante: y participa en la regeneración celular, tanto es así que incluso se ha llegado a afirmar que con unos niveles adecuados se puede llegar a combatir el cáncer.
  • Puede ayudar con los síntomas del síndrome premenstrual: Las mujeres que consumen más de 10 mg por día de zinc parecen tener menos síntomas de SPM. Sin embargo, el estudio se centró en la influencia del hierro para prevenir el síndrome premenstrual. La dosis diaria de zinc (y otros minerales para el tratamiento eficaz de SPM, tales como magnesio, calcio y hierro) se puede obtener a través de la dieta o mediante suplementos.

En suma el zinc participa en tantos y tan diversos procesos importantes que numerosas funciones fisiológicas y metabólicas se ven alteradas-en mayor o menor medida- cuando hay déficit.

 

Síntomas de la deficiencia de zinc

  • La aparición de dermatitis alrededor de los orificios corporales.
  • Psoriasis.
  • Eccemas.
  • Acné.
  • Erupciones.

Tales son los primeros síntomas pero hay otros muchos, algunos de los cuales enumeramos a continuación:

  • Alteraciones del sistema nervioso y de la neurotransmisión cerebral: depresiones, angustia, hiperactividad, susceptibilidad, defectuosa sensibilidad en el gusto y el olfato, y lentitud en el desarrollo intelectual de los niños.
  • Anemia.
  • Debilidad muscular.
  • Depresión inmunitaria: infecciones frecuentes, mayor daño de los radicales libres, menor protección frente al cáncer.
  • Lesiones oculares, sequedad y problemas para la visión nocturna.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Sensación de fatiga y cansancio.
  • Trastornos de la menstruación.
  • Uñas quebradizas y con manchas blancas.
  • Pérdida o debilitamiento del cabello y encanecimiento prematuro.
  • Alteraciones en la forma y función de los órganos reproductores-especialmente los masculinos- y pérdida de apetito y de potencia sexual. Además se observan deficiencias en la calidad y cantidad de esperma así como un descenso en la producción de testosterona y, en casos agudos, esterilidad.

 

Principales fuentes de zinc en la alimentación

Son muchos los alimentos que aportan este y otras sales minerales, pero vamos a detenernos en aquellos que presentan mayores concentraciones de zinc. Hay que tener en cuenta que los alimentos del reino animal son más ricos en este oligoelemento que los vegetales.

  • Ostras: es el alimento rey en zinc. Su aporte alcanza los 60mg /100g de alimento. Sin duda alguna este producto es la fuente mayoritaria de zinc
  • Carnes: La carne roja es una de las mayores fuentes de zinc, pero también podemos encontrar este oligoelemento en las de cerdo, cordero y ave. El hígado de cordero y vaca son otra importante fuente de zinc, ya que 100 gramos de esta víscera nos aportan casi el 60% de las necesidades diarias requeridas.
  • Pescado y otros moluscos y crustáceos: como almejas, caracoles, cigalas, langostinos o nécoras. Aumentar el consumo de almejas, mejillones, cangrejo, gambas, langostinos, nécoras o langosta nos aportan una saludable dosis de zinc ¡con todo el sabor del mar!
  • Yema de huevo: El huevo es uno de los alimentos más completos y nos aporta proteínas de alto valor biológico ya que contiene los 9 aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales. La yema contiene una cantidad moderada de zinc (2,3 mg por 100 gramos de producto) y su consumo es muy interesante para completar la dieta y alcanzar los niveles recomendados. Aunque en menor medida, los huevos de codorniz también son ricos en zinc.
  • Cereales integrales: como el trigo, el arroz, la avena o el centeno, favorecen la absorción de este oligoelemento. El germen de trigo es una de las fuentes de zinc más importantes, ya que nos aportan 12,2 gramos por cada 100 g de producto mientras que el salvado de este cereal nos proporciona 7,3 mg.
  • Semillas (girasol, calabaza…) Incorporar a nuestra dieta semillas de calabaza, girasol o sésamo son una deliciosa manera aportar zinc a nuestro organismo.
  • Frutos secos (piñones, almendras, avellanas, nueces…) Muy ricos en minerales y oligoelementos, algunos frutos secos como las almendras, avellanas, piñones o nueces nos aportan 4 mg de zinc por cada 100 gramos de estos alimentos.
  • Levadura de cerveza: seguro que en alguna ocasión habéis oído de los beneficios de este producto en uñas y pelo. Pues a partir de ahora conocéis parte del motivo: su contenido vitaminas, minerales y zinc, 5mg/ 100g.
  • Legumbres (alubias, soja, cacahuetes, guisantes…) Las lentejas, los garbanzos, las alubias y la soja y sus derivados, como el tofu o el tempeh, son una nutritiva manera de incorporar el zinc a nuestra dieta.

Una alimentación variada es la mejor manera de asegurar a nuestro organismo la dosis equilibrada de zinc que necesita. Introduce en tu dieta alimentos y sabores que te ayuden a sentirte mejor, ¡cuídate disfrutando!

Ingesta diaria recomendada de zinc para reforzar tus defensas

-La ingesta recomendada de zinc para un adulto se sitúa entre 8 mg/día para las mujeres y 11 mg/día para los hombres.

-Durante la gestación y la lactancia las necesidades se elevan a 11-12 mg/día y 12-13 mg/día, respectivamente. Asimismo, los lactantes alimentados con biberón presentan un requerimiento más alto debido a la menor biodisponibilidad de zinc en las fórmulas infantiles.

-Adolescentes de 14 a 18 años de edad 9 mg.

 

Como siempre recomendamos una dieta equilibrada, con productos frescos y de cercanía. Así mismo, en ciertas situaciones puedes complementar tu alimentación con suplementos alimenticios que contengan este mineral 100% naturales, como:

 

Labcatal es un laboratorio de origen francés y con sede también en España, especializado en oligoelementos desde 1952.

Su experiencia en la investigación y desarrollo de la acción en el organismo de los oligoelementos se inicia en 1820.

Este hecho convierte a los laboratorios Labcatal en una referencia mundial en oligoterapia.

REFLEXIÓN DEL DÍA

Los pensamientos positivos dan resultados positivos (entusiasmo, calma, bienestar, relajación, energía, amor). Los pensamientos negativos producen resultados negativos.

 

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María Teresa

María Teresa

Amante de la salud natural y el bienestar, tardé muy poco en darme cuenta de que el estilo de vida saludable y la nutrición Natural serian mi autentica motivación, pues era justo lo que necesitaba en ese momento de mi vida (donde una perdida familiar me hizo tambalear mi salud), fue ahí donde decidí que mi prioridad era conectar conmigo misma cuidando de mi salud. Llevo 12 años formándome en HERBODIETICA y NUTRICION y sigo en constante desarrollo y aprendizaje, mi objetivo es daros una correcta información optar por la naturalidad y ayudar a las personas a transformar sus hábitos, para que vivan con salud, energía, ilusión y sean más felices. Otra de mis grandes pasiones es el deporte, me encanta salir al campo, disfrutar de la naturaleza, me llena de energía y vitalidad y unido a una dieta sana y equilibrada forma el cóctel perfecto para encarar la vida con ilusión, optimismo y alegría. Te animo a que me sigas en esta nueva aventura que desde hoy empiezo a compartir con vosotros, deseo transmitiros mi entusiasmo y la ilusión con la que estoy viviendo esta nueva etapa. ¡Os espero!

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